Carlos Mora V.

El héroe revela las posibilidades de la naturaleza humana, la celebridad revela las posibilidades de los medios de comunicación. Daniel Boorstin

Debe tanto el gobierno nacional, las asociaciones empresariales, como Capemiac, por ejemplo, la misma Fedecamaras, preocuparse por la realidad de las pymes, que muchas han dejado de operar, y en don  otras, las pocas que quedan,  lo están haciendo no acorde a la demanda que el presente escenario nacional reclama, especialmente  los consumidores del país.

Cada vez se nota como el sector empresarial del país esta en crisis, conllevando que para abastecer sus mercados, el gobierno nacional tenga que hacer uso de la importación, dando paso a una dependencia del producto extranjero que perjudica seriamente al sector productivo del país. Debe el Gobierno nacional, las mismas empresas, vincularse más, llegar a cuerdos que les permita funcionar, apoyarse en pro de resultados que favorezcan  la economía del país y eviten mucha fuga de divisas en pro de la adquisición de productos básicos, condenando a las pymes a su desaparición.

La gerencia de la PYME enfrenta actualmente muchos problemas, de hecho está en una situación de crisis porque ha sido uno de los sectores más afectados por la actual situación económica, política y financiera que afronta el país. Entre los principales problemas, se pueden señalar

La innovación tecnológica y la supervivencia: La estrategia de innovación puede ser

definida como el patrón de conducta que guía la toma de decisiones de una empresa para innovar, modificar, reemplazar, crear o sustituir sus productos o procesos administrativos. Una empresa puede acometer diferentes tipos de innovaciones (West 1992), cada una de las cuales tiene un determinado campo de oportunidades y plantean requisitos específicos.

 Dada la amplitud de opciones existentes en el plano de la innovación, es conveniente que la empresa, particularmente la PYME, que debe innovar continuamente para conquistar a clientes no leales, adopte una decisión estratégica en este sentido. Para ello, la empresa debe intentar responder a preguntas como la siguiente: ¿En qué se basará la innovación: en procesos, en productos, en ambos, en servicios postventa?.

La formulación de la estrategia también supone definir el método para calibrar y mitigar el riesgo que tal actividad supone. Esto es particularmente crítico para la PYME, dada la debilidad de la estructura de financiamiento de que, por lo general adolece. Si a la escasez de recursos para financiar nuevas actividades que tradicionalmente está presente en la PYME, se le agrega el hecho cierto de la dificultad para evaluar el potencial de rentabilidad de un nuevo producto, o de nuevos procesos, no es de extrañar que las empresas innovadoras pequeñas sean pocas y que éstas - por lo general - requieran de una alta dosis de riesgo empresarial.

Los dueños - gerentes del sector de la PYME - al menos en los inicios de sus empresas son sumamente innovadores, especialmente en los países en vías de desarrollo donde la permisología para crear empresas no discrimina, generalmente, según el tamaño de ésta y es igual de densa para todas. Lamentablemente después de inicio innovador, estimulante y gratificante, la supervivencia de la empresa genera una rutina que poco a poco va constituyendo a los directivos y líderes una suerte de "trampa de la cotidianidad", a veces complementada con una modernización a través de sistemas computarizados para la contabilidad de costos, el impuesto sobre la renta y para formalizar las solicitudes de crédito ante las instituciones financieras. Cae entonces el antiguo emprendedor en un círculo vicioso en el que necesita recursos no sólo para innovar, sino para mantener una pesada y burocrática estructura organizativa plagada de cotidianidad.

A pesar de la extraordinaria dosis de espíritu emprendedor que se necesita para asumir los riesgos de la actividad propia de la innovación, inexorablemente se necesita financiamiento para llevarla a cabo. En el caso de la PYME, la posibilidad de impulsar la innovación a partir de la reinversión de las utilidades operativas es reducida, ya que de existir éstas se asignan prioritariamente a la inversión de capital de trabajo, cuando no son destinadas a reparto de dividendos.

El financiamiento de la innovación a través de las instituciones crediticias privadas o públicas, además de emplear tasas independientemente de la naturaleza del crédito solicitado sólo se discrimina si es capital de trabajo o adquisición de activos fijos tangibles no dispone de instrumentos de evaluación de proyectos innovadores que le permitan calibrar y juzgar la rentabilidad de los mismos.

Reconocida la alta tasa de mortalidad de las innovaciones, en el hecho de que pocas llegan a materializarse en productos comercializables y rentables para las empresas, en algunos países, principalmente en los europeos, los gobiernos nacionales y locales dedican recursos a financiar capital de riesgo, prácticamente sin esperar mayores porcentajes de recuperación de los préstamos por esto los denominan préstamos a fondo perdido. En estos casos, el objetivo consiste más bien en crear oportunidades para emprender aventuras empresariales para jóvenes profesionales que en obtener una rentabilidad estrictamente económica.

La administración de costos: La administración y en particular la contabilidad de costos, en una  PYME es otra de las áreas que recibe un tratamiento muy restringido por parte  de los dueños (gerentes). Algunas empresas contratan los servicios de contabilidad con la concepción de que se trata de un requisito para fines tributarios y legales. El atraso y desconocimiento de las estructuras de costos de producción y operación de las empresas pequeñas es una de las razones por las cuales no pueden negociar adecuadamente cuando están insertadas en una cadena de producción como proveedores de clientes que generalmente disponen de sofisticados sistemas de costos. La misma debilidad exhibe las empresas pequeñas cuando trabajan con una amplia gama de productos y/o clientes y no disponen de un adecuado sistema de costos para la fijación de precios.

La tarea en materia de contabilidad de costos para la PYME es doble, puesto que por un lado debe cumplir con lo estándares mínimos de la contabilidad de costos tradicional, como la valoración de los inventarios, la determinación de tiempos de producción (maquinados, conversión, trabajador, entre otros), la cuantificación de gastos generales, los criterios de depreciación, la capitalización  del gasto de mantenimiento y otros aspectos. Pero por otro lado, también necesita adoptar las nuevas metodologías que en materia de contabilidad de costos se vienen imponiendo en la contabilidad gerencial como producto de la intensificación de la competencia.. Entre éstas está la aplicación del sistema de costeo por actividades, que permite identificar las actividades (procesos) que hace falta ejecutar para elaborar los productos y costear dichas actividades (Collins, 1991), lo que hace posible llevar a cabo la reingeniería de los procesos para eliminar aquellas actividades que no agregan valor al producto.

Al igual que en el caso de la gestión de recursos humanos, en la gerencia de costos, más que crear unidades y asignar recursos a las actividades de registros de información, los retos par la PYME son de naturaleza conceptual y paradigmática. Se trata de emplear la metodología más adecuada en la práctica cotidiana de las operaciones y no de delegar las tareas relativas al tema de los costos en una unidad interna o en una agencia externa.

A todo ello se agrega la ausencia de un liderazgo gerencial proactivo, innovador, capacitado de acuerdo a los conocimientos administrativos que el presente exige.

 También se puede agregar como un gran obstáculo, la desvinculación de las  pymes con los programas del actual gobierno, desaprovechándose las oportunidades que se dan con la nueva política de comercio exterior que brinda la oportunidad de incursionar en los nuevos mercados.

*Fuente: Rosales Linares, Ramón. Estrategias gerenciales para la pequeña y mediana empresa". Ediciones IESA .1º Edición. Caracas, Octubre 1996.

Viana H. Estudio de la capacidad tecnológica de la industria manufacturera venezolana. Fondo editorial FINTEC. Caracas, 1998.

West A. Innovación estratégica. Prentice Hall. Londres 1997.

Collins, F. Costeo basado en las actividades. Su origen e importancia. Revista INCAE, vol 1, Nº 1, 1999.