Carlos Mora V,
Generalidades y fundamentos
Afortunadamente en el presente las personas que quieren ayudarse a crecer en lo personal y en lo espiritual pueden apoyarse de la psicología transpersonal, que como nos lo indica psicopag.galeon.com: la Psicología Transpersonal considera, que la psique es multidimencional. Existen diversos "niveles de conciencia" y cada uno tiene diferentes características y se rige por distintas leyes. Tal como sostiene Stanislav Grof, "el mayor problema de la psicoterapia occidental parece ser el hecho de que, por diversas razones, cada investigador ha fijado primordialmente su atención en un determinado nivel de conciencia y ha generalizado sus descubrimientos a la totalidad de la psique humana."
La Psicología Transpersonal consiste en el estudio psicológico de las experiencias transpersonales y sus correlatos, entendiendo estas experiencias como aquellas en las que la sensación de identidad - el self - se extiende más allá (trans) de la persona, abarcando aspectos de la humanidad, la vida, el psiquismo y el cosmos, que antes eran experimentados como ajenos. Además se puede señalar que las experiencias transpersonales suelen ir acompañadas de cambios psicológicos dramáticos, duraderos y beneficiosos, ya que estas experiencias pueden proporcionar una sensación de sentido y objetivo a nuestra vida, pueden ayudarnos a superar crisis existenciales y despertar en nosotros una preocupación compasiva por la humanidad y el planeta. También evidencias la existencia de un amplio abanico de posibilidades humanas y nos sugieren que ciertas emociones, motivaciones, capacidades cognitivas y estados de conciencia pueden ser cultivados y refinados hasta grados mucho más elevados has lo ahora considerado normal (Wilber, 1994)
Por otra parte, foco central de la psicología transpersonal es el estudio de la conciencia y los estados alterados de conciencia, que si bien es un fenómeno difícil de expresar o definir con exactitud a través de las palabras, ya que involucra una experiencia que va más allá de las categorías verbales y frecuentemente de las vivencias cotidianas, ésta se refiere a un modo de funcionamiento consiente que trasciende los límites de identidad individuales y/o del espacio y el tiempo, por lo tanto, la naturaleza última de la conciencia es intangible e inconcebible, se trata de un aspecto del Absoluto, no es personal ni mental, sino más bien transpersonal y transmental (Goldmann, 1994).
Antecedentes
Se dice que los orígenes de esta corriente toman forma a fines de la década del 60 y que, pese a contar con brillantes exponentes como Abraham Maslow, Stanislav Grof y Ken Wilber, ha sido ignorada sistemática en el ámbito académico de la Psicología. No se enseña prácticamente en ninguna universidad aún siendo, probablemente, la corriente psicológica más abarcativa de todas. Por supuesto que este es un punto discutible y propongo este escrito como una contribución al debate.
La psicología Transpersonal no reniega de otras escuelas de pensamiento como el psicoanálisis ni se plantea como opuesta; lo correcto sería decir que intenta ir más allá. Para la visión tranpersonal, los desarrollos de Freud han sido de fundamental valía en el desarrollo de la ciencia psicológica al incluir la idea del inconciente en una disciplina que se encontraba atada al racionalismo positivista. Indudablemente, el psicoanálisis abrió las posibilidades de comprensión de la psique humana. La psicología transpersonal promueve otra apertura incluyendo la dimensión espiritual del ser humano. El psicoanálisis es un modo de abordaje ideal para los distintos tipos de neurosis, la histeria y otras psicopatologías.
El movimiento transpersonal fue fundado en los Estados Unidos en 1969, pero fundamentalmente existía desde hacia siglos en el trabajo de los místicos de oriente y occidente. Lo transpersonal está más allá del ser humano, sobrepasa la idea de persona.
Esta palabra, empleada por Emmanuel Mounier y el movimiento personalista a partir de 1947, tuvo un éxito universal en los años setenta con el estudio de los estados alterados de conciencia. El término transpersonal, que fue escogido por Abraham Maslow, es definido muy precisamente por él en sus libros y artículos (1964, 1968, 1971). Empieza por un estudio de las motivaciones humanas que clasifica jerárquicamente en cinco niveles: fisiológico, de seguridad, de integración, de autoestima y de autorrealización. Es entonces cuando, después de un estudio de las experiencias cumbre, descubre una sexta necesidad, la de ir más allá de uno mismo. Este nivel superior reagrupa todas las experiencias que sobrepasan la persona, hacia la trascendencia, y él la llama transpersonal. Es el fundamento y la base de la psicoterapia. Además esto constituye una nueva psicología: la Psicología Transpersonal. Es un ir más allá de todos los métodos dedicados a la autorrealización, a la actualización de la persona, al esfuerzo del yo, etc. (quinto nivel). Este sexto nivel, que es el sacrificio y la consagración a la realización de los valores y ya no una autorrealización egoísta, provoca un cambio radical.
Para Maslow, la primera psicología fue la del conductismo, la segunda la del psicoanálisis, la tercera la psicología humanista o el movimiento del potencial humano y la cuarta la transpersonal. En 1969 funda la asociación de Psicología transpersonal con Carl Rogers, Viktor Frankl, Antoni J. Sutich, Ch. Buhler, Stan Grof, Jim Fadiman...y el Journal of Traspersonal Psychology, del cual Antón J. Sutich será el primer director desde 1969 hasta su muerte en 1976. Este primer movimiento es americano y esta ligado a los psicólogos. Posteriormente se abre un segundo movimiento en el resto del mundo y se expande fuera de la psicología, puesto que lo transpersonal existe también en sociología, economía, antropología, etnología, educación, dirección de empresas, sistémica, ecología, ética, ...Así, se funda la ITA (International Transpersonal Association) bajo la forma de una red informal. (Por Marc-Alain Descamps, La conciencia transpersonal, pgs., 19-20).
Muchos consideran a Jung, como el primer psicólogo transpersonal, por su estudio de los arquetipos, su ampliación del concepto de libido y la resistencia a reducir al hombre a su sexualidad; todos planteos que le valieron la condena de Freud. Jung consideraba al inconciente como "un principio creativo e inteligente, que vinculaba al individuo con la totalidad de la humanidad, la naturaleza y el conjunto del cosmos."
Además de la existencia del inconciente individual "descubierta" por Freud, Jung postula la existencia de un inconciente colectivo, compartido por toda la especie humana. Para Jung, más allá de los condicionamientos culturales que definen sus formas de manifestación, la espiritualidad es un principio intrínseco a la psique humana. Del otro lado del océano, Abraham Maslow fue uno de los primeros investigadores interesados en estudiar la psicología de los seres más "avanzados" que ha dado la historia de la humanidad. Lo que le interesaba era examinar a los seres psicológicamente más sanos; por supuesto, una rara minoría en la que incluyó a Cristo y los místicos de otras culturas. Lo que infirió, luego de estudiar exhaustivamente la vida de estos hombres "iluminados" era que no tenían su identidad puesta y encerrada en su persona, en su ego, en su historia. Tenían un sentido de identidad más amplio, que iba más allá de su personalidad, una identidad "transpersonal". Su identidad se ampliaba hacia una comunión con la totalidad de los fenómenos, con la totalidad de los seres. Algo, por supuesto, muy difícil de comprender, para la mayoría de nosotros; y por lo tanto, los psicólogos, sobretodo los occidentales, suelen ignorar estos fenómenos o bien, calificar de patológicas a este tipo de experiencias místicas.
Maslow se interesó por el estudio de las que denominó "experiencias cumbre" sugiriendo que dichas experiencias pueden ser supranormales en vez de subnormales. Tales experiencias de plenitud que muchas personas han experimentado aunque más no sea por unos instantes, pueden ser un indicio de un potencial humano
Ken Wilber es quizás el más erudito de los teóricos relacionados con lo transpersonal. Sus desarrollos son demasiado extensos como para este escrito y los abordaremos con la dilatación que merecen en otra ocasión. Basta aquí apuntar que siendo un eximio estudioso de la psicología tanto occidental como oriental, concluye que la espiritualidad y la religiosidad son características de la psiquis humana, aunque se ocupa de diferenciar la religión exotérica de la esotérica. "La religión exotérica o externa es una religión mítica, una religión terriblemente concreta y literal, que cree, por ejemplo, que Moisés separó las aguas del Mar Rojo, que Cristo nació de una virgen, que el mundo se creó en seis días,... que la tierra descansa sobre la espalda de un elefante y que éste, a su vez, se apoya sobre una tortuga que reposa sobre una serpiente... Así son las religiones exotéricas, un conjunto de sistemas de creencias que intentan explicar los misterios del mundo en términos míticos más que en términos de experiencia directa o de evidencia". Esta es la religión que Freud y otros investigadores han asociado, razonadamente, con fijaciones a un pensamiento mítico. Cuando en psicología se habla de religión y espiritualidad se está pensando en este tipo de creencias y raramente se distingue entre lo exotérico y lo esotérico.
*Referencias
Descamps, Alfillé, Nicolescu, ¿Que es lo transpersonal?, 1987.
http://www.paisvirtual.com/ciencia/humanistica/pstransp/frames.html
http://www.udec.cl/~clbustos/apsique/pers/transpersonal.html


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