Carlos Mora V

Consideraciones generales

Venezuela afronta serios problemas con respecto a la operatividad de  sus empresas, especialmente las pymes, aspecto, que debe ser tomado muy en serio  por el actual gobierno del presidente Hugo Chávez, si realmente quiere reactivar su economía y hacer que las empresas tengan una participación más dinámica en los mercados foráneos, más ahora, que se ha dado paso a una nueva apertura comercial, con nuevas Alianzas, Convenios, que ha iniciado la nueva política de Comercio Exterior que busca más participación, compenetración en mercados que favorezca al país.

 El programa de postgrado de la especialidad gerencia de la Calidad y productividad de Faces, Universidad de Carabobo, considera muy importante, que sus futuros especialistas, cuenten con los conocimientos, herramientas, que aseguren  que sus aportaciones serán beneficiosas en pro de la operatividad de las empresas y que ello, además, consolide, de paso a nuevos desempeños, funciones, que permitan al recurso humano que forma la empresa  y dar paso a planes, acciones, actividades que garanticen competir con el ofrecimiento de productos, servicios de acuerdo a las necesidades, exigencias que el consumidor solicita  de acuerdos a los requerimientos   de las normativas internacionales de calidad y productividad.

Ya nos  hemos, adentrado en el siglo XXI que está dando señales proactivas de comercialización, en donde la Globalización se manifiesta cada vez presentando muchas oportunidades y amenazas, y las empresas desempeñan un rol muy importante en pro de la economía de sus países. A ello se agrega mucha  liberalización de las economías y  además,  la libre competencia, aspectos  que  son muy representativa en  el entorno de inexorable convivencia para el sector empresarial.

En este contexto, las empresas tienen que continuar asumiendo el protagonismo que les corresponde para contribuir al crecimiento y desarrollo del país, logrando mayor eficiencia y brindando productos y servicios de calidad. Hoy más que nunca, pareciera  existir un amplísimo consenso de la urgente necesidad de que las empresas funcionen bien competitivamente.

Hasta hace unos años, el sistema proteccionista en el país , como en otros países de Latinoamérica, había impedido valorar las duras condiciones de la competencia internacional  y los mayores niveles de exigencia de los clientes y consumidores, quienes exigen mayor calidad en los productos, oportunidad en las entregas, precios razonables y excelencia en la atención.

Lo cierto, que la cruda realidad iniciada en los años ochenta y los efectos de la globalización de los años 90, despertó bruscamente a todas las organizaciones y las obligó a buscar afanosamente nuevas estrategias para adaptarse con éxito a la creciente competencia.

Investigando sobre este aspecto, se sabe, que hace algunos años remanifestó  de acuerdo a un informe de competitividad que  publica  IESA, que  Venezuela se ubica de número 47 en el mundo como país competitivo, eso sin destacar, que esa posición se debe muchas veces a sus  principales industrias como son el petróleo y el aluminio en donde se centran su mayor actividad. Desafortunadamente, se ha descuidado el desarrollo de otras industrias. El saber aprovechar y transformar otras riquezas naturales. ¿Por qué de ello?. Se debe   a  que las  pequeña y mediana industria tienen en su matriz una serie de problemas que no le permiten exportar, debido a varias causas, como  la mala administración, mal manejo de su capacidad financiera, pésimas políticas gubernamentales ,ausencia de tecnología moderna, gerentes con poca  visión, planificación, proactividad, así como otros factores.

Concretamente, se comenta,  que son nueve áreas en donde se falla,  pero solo dos son recurrentes a saber:  mayores y mejores conocimientos y acceso a recursos fundamentales (financieros).

A lo anterior se añade, que las pymes venezolanas sufren una gran carencia de información, de saber, de Know-How, de educación, de actualización; están necesitadas  de saber mas, de aprender de ponerse al día sobre el avance de la ciencia administrativa y sus herramientas.

  Además hay que tomarse en cuenta, , que las pymes son importantes actores  con relación a la competitividad en cualquier país del  mundo, tal como lo afirma el suizo Sthephan Schmidheiny, Sin embargo, como hemos mencionado, se le descuida mucho en su operatividad y ello da paso a obstáculos que le impiden desempeñarse óptimamente, como reafirmamos : dificultades para acceder a crédito bancario, a proveedores, al gobierno, a tecnología, a recursos de todo tipo. Estas necesidades aparecen reiteradamente en las nueves áreas de problema que trunca la alta competitividad.

Esta realidad debe ser enfrentada  por la directiva, propietarios de las empresas, a fin de contar con una gerencia que genere los cambios requeridos para garantizar que puedan participar en forma competitiva y favorecerse en pro de la conquista y permanencia de mercados metas establecidos.

Áreas a considerarse

A continuación se analizan brevemente  las principales áreas que se consideran causante de la incompetencia de las mayorías de las industrias venezolanas:

Acceso al crédito: la banca venezolana ofrece pocas alternativas  de financiamiento

Acceso a proveedores: Los proveedores venezolanos son escasos y por eso la pymes los considera  insuficiente.

Aspectos tributarios: Además de ausencia de estimulo fiscal por parte del estado existe una gran capacidad impositiva.

Trámites burocráticos: No existe centro de apoyo a la pyme para agilizar  su papeleo.

 Servicios públicos: La ausencia de excelentes servicio y el alto costo de los existentes.

Competencia desleal e ilícitos aduaneros: Obsolescencia de la ley de aduanas

Recursos Humanos calificados y acceso de información y comunicación: Las universidades no forman ingenieros ni gerentes para las pymes.

Carga social: Las cargas laborales son inmensamente grandes.

Ausencia de tecnología propia, desarrollada, competitiva. Tecnología anticuada, no automatizada.
 Ante esta evidencia , sugerimos, que  la gerencia de la Pyme se apoye además  en todo lo concerniente a la
calidad total, que  es una estrategia que busca garantizar, a largo plazo, la supervivencia, el crecimiento y la rentabilidad de una organización optimizando su competitividad, mediante: el aseguramiento permanente de la satisfacción de los clientes y la eliminación de todo tipo de desperdicios, aspecto que hace mucho énfasis el Programa de la especialidad de Postgrado.

Esto, ya lo ha demostrado el programa a través de sus cursos, talleres que incentivan  la participación activa de todo el personal, bajo nuevos estilos de liderazgo; siendo una estrategia eficaz, que bien aplicada, responde a la necesidad de transformar los  productos, servicios, procesos, estructuras y cultura de las empresas, para asegurar su futuro.

 A todo ello se debe tomar en cuenta también, que deben las pymes, nuestro interés, prepararse con un enfoque global, es decir, para incursionar  en los mercados internacionales y no tan sólo en mercados regionales o nacionales. Pues ser excelente en el ámbito local ya no es suficiente; para sobrevivir en el mundo competitivo es necesario serlo en el escenario mundial. Antes esta realidad la gerencia debe tener presente además, que:

            1.-La calidad la determina el cliente:

            2.-Es el cliente quién califica la calidad del producto o servicio que se ofrece; de allí que la calidad no debe ser tomada en su valor absoluto o científico, sino que es un valor relativo, en función del cliente. Es necesario identificar con precisión las cambiantes necesidades y expectativas de los clientes y su grado de satisfacción con los productos y servicios de la empresa y los de la competencia.  Considérese,, que las expectativas de los clientes están dadas en términos de calidad del producto o servicio, oportunidad de entrega, calidad de la atención, costos razonables y seguridad.