Carlos A. Mora V.
La fortuna es un cristal, brilla, pero es frágil
Generalidades
En el caso del escenario venezolano que nos concierne, sigue siendo preocupación el rol desempeñado por las Pymes, un sector industrial significativo dentro de la economía del país y que afronta actualmente serios problemas en su productividad, operatividad, producto de la inestabilidad política, actuaciones del estado con sus programas, acciones, medidas en pro de un Socialismo del Siglo XXI que ha tenido mucha resistencia por este sector.
Sabemos, que la competitividad puede definirse, como el resultado conjunto de acciones sistemáticas puestas en práctica en una organización, para obtener una posición predominante en un mercado, ofreciendo productos y servicios de calidad, a precios que satisfacen las expectativas de los clientes. (Alvarez).
Qué esta sucediendo al respecto con las pymes, justamente que se nota una ausencia de una buena gestión que genere las acciones, planes, estrategias que no solamente garanticen operatividad, sino que ofrezcan productos con caracterísitics, ventajas competitivas que le favorezcan,
A fin de adentrarnos el por qué de ello, consideraremos en estos dos artículos sobre el tema lo concerniente al antecedente de la Pyme, sus debilidades, oportunidades fortalezas y amenazas.
Algunos antecedentes
Téngase en cuenta y así se ha expresado en varias ocasiones, que en los años setenta ya estaban presentes cuando los programas de desarrollo de la comunidad estaban de boga; en los setenta era un aspecto central del planteamiento ecologista y comunitarista que tuvo como uno de sus grandes temas "lo pequeño es hermoso". Por mucho tiempo, las Pymes fueron asociadas con la artesanía, la venta de dulces criollos, el pequeño cultivo; en otras palabras, con la producción tradicional.
Tómese en cuenta, que existen diversas formas de medir el tamaño de una empresa. La mas generalizada se basa en el número de empleados, aunque también se utiliza como indicadores el monto del capital o el de los activos.
Según el Decreto N° 1547, 9 de noviembre del 2001. (Ley de Promoción Y Desarrollo de la Pequeña y Mediana Industria PYMI), el Artículo 3° a los efectos del presente Decreto de Ley se entiende por:
- Pequeña Industria, la unidad de explotación económica realizada por una persona jurídica que efectúe actividades de producción de bienes industriales y servicios conexos, comprendidas en los siguientes parámetros:
•1.1 Planta de trabajadores con un promedio anual no menor de once (11) trabajadores ni mayor de cincuenta (50) trabajadores.
•1.2 Ventas anuales entre nueve mil una (9.001) unidades tributarias y cien mil (100.000) unidades tributarias.
- Mediana Industria, la unidad de explotación económica realizada por una persona jurídica que efectúe actividades de producción de bienes industriales y servicios conexos, comprendidas en los siguientes parámetros:
•2.1 Planta de trabajadores con un promedio anual no menor de cincuenta y un (51) trabajadores ni mayor de cien (100) trabajadores.
•2.2 Ventas anuales entre cien mil una (100.001) unidades tributarias y doscientas cincuenta mil (250.000) unidades tributarias.
Se nos recuerda en un Foro sobre este tema, que en Venezuela, de acuerdo con la Oficina Central de Estadística e Informática (OCEI), una microempresa tiene menos de cinco trabajadores, una pequeña tiene entre 5 y 20, una mediana tiene entre 21 y 100 trabajadores y una grande tiene mas de 100.
El número de empleados de una empresa no refleja su capacidad de producción o el valor que agrega a sus productos y servicios. Dos microempresas pueden ser iguales en número de empleados; pero son muy diferentes si una produce software y otro tostón. Por eso, algunos países utilizan medidas de tamaño empresarial distintas al número de empleados.
Es difícil saber cuantas empresas hay en Venezuela, en especial porque muchas microempresas forman parte de la economía informal y no pasan de ser rebusques. La cantidad de personas en la economía informal (cuatro millones, la mitad de la población activa) dificulta aun más el registro. Una manera indirecta de saber cuantas hay se basa en las cotizaciones al Seguro Social. En 1997 había alrededor de 211.000 empresas, 78 % de las cuales eran microempresas, 14 % pequeñas y el resto medianas o grandes. La distribución de estas empresas según el tipo de actividad refleja también la carencia de información: 33 % se encontraban en la categoría "Actividades no específicas y servicio doméstico". Del resto, 27 % al comercio y 16% a los servicios.
Las estadísticas oficiales registran "establecimientos industriales". Esta categoría no refleja exactamente el número de empresas, ya que una misma empresa puede tener varios establecimientos, tales como plantas o depósitos. Según estas cifras, en 1996 existían 8.864 establecimientos: 64 % pequeños y 25 % medianos. La variación del número de establecimientos industriales durante los últimos años ha sido distinta según su tamaño. Mientras que el número de grandes establecimientos aumentó en 6 % entre 1982 y 1996, los medianos disminuyeron 9 % y los pequeños 18 %.
Los pequeños establecimientos son el eslabón más frágil del tejido empresarial frente las variaciones macroeconómicas ocasionadas por las políticas gubernamentales y la apertura comercial.
Una pequeña empresa industrial típica tiene menos de diez obreros e igual cantidad de empleados; y es administrada por dos o tres propietarios, la mayoría con educación secundaria o superior. No emplea familiares no remunerados. La mitad tiene uno o dos gerentes; en la otra mitad, el propietario es el único gerente. 60% tiene más de diez años de funcionamiento; 17 % entre seis y diez años, y otro 17 % menos de seis.
Debilidades
Desde luego ,en su análisis con respecto a su operatividad, pueden darse varias de acuerdo a la variable a medirse, por ejemplo, en que que pocas exportan, porque poseen limitaciones organizacionales, financieras y técnicas: escaso conocimiento de los mercados de otros países y sus canales de distribución, incapacidad para contratar personal especializado en comercio internacional, desconocimiento de los acuerdos internacionales, poco volumen y escasa variedad de productos, e insuficiente recursos financieros.
A ello se agrega, la carencia de personal calificado y con visión estratégica basada en el conocimiento de lo que ocurre en su entorno, es otro de los principales obstáculos que limitan el desarrollo de la Pequeña y Mediana Empresa, requiriendo con urgencia mejorar la gestión de los empresarios, con miras a fortalecer su visión estratégica de cara a la globalización.
Los consorcios de exportación, la respuesta organizacional más utilizada por las Pymes, especialmente las europeas, para salvar estos obstáculos, están poco desarrollados en Venezuela. Sólo existe un ejemplo de consorcio industrial, formado en mayo de 1999 en el Estado Carabobo bajo el patrocinio de la gobernación y la asesoría técnica del Instituto de Investigaciones Sociales, Económicas y Tecnológicas de Venezuela (Insotev).
En el caso de las empresas manufactureras la diferencia entre Venezuela y otros países es mayor: Venezuela posee apenas 0,35 empresas manufactureras por mil habitantes, mientras que Colombia cuadruplica esta cifra y Alemania y Japón poseen las tasas más altas del mundo: 8,2 y 6,2, respectivamente. Estas cifras no deben extrañar: la casi continua disminución de la inversión privada desde 1978 no deja lugar a dudas del desmantelamiento del aparato productivo venezolano. Resulta preocupante observar que ningún sector de la empresa venezolana trabaja a un 100 % de su capacidad; se presume que esto se debe, principalmente, a la caída de la demanda, lo cual afecta enormemente el nivel de producción nacional.
Para cumplir las exigencias del nuevo modelo de industrialización, las pymes modernas necesitan personal cada vez más calificado y gerentes dispuestos a competir en mercados globales. Esto deja poco espacio para la pyme tradicional, que genera productos o servicios de baja calidad, cuya innovación tecnológica es escasa o nula y sus gerentes están poco dispuestos a integrarse (horizontal o verticalmente) con otras empresas.
Una minoría de la Pyme Venezuela utiliza tecnología avanzada, basa su competitividad en calidad de los diseños, la flexibilidad productiva y la oportunidad de la entregas, y exporta directamente o como proveedoras de productos intermedios para empresas grandes que exportan.
Los pequeños empresarios no conocen, generalmente, la situación de sus empresas, porque sus sistemas de planificación y control están poco desarrollados.
Una de las principales debilidades de las pymes es mercadeo. El empresario a cargo de una pyme desconoce que quieren, donde están, quiénes son los clientes y por qué le compran.
(continuará...)


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