Carlos Mora Vanegas
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes
Los escenarios económicos cada vez se tornan dinámicos, cambiantes, en donde la competitividad ha dado paso a nuevos retos, exigencias a fin de garantizar a las empresas su supervivencia y desarrollo. Aspecto que la gerencia venezolana no debe descuidar, más cuando las empresas del país se debaten en un escenario nacional muy turbulento.
Lo cierto, que ante esta realidad, debe la gerencia además considerar, el proceso de la globalización que viene acompañado de la necesidad de prepararse para competir - impulso éste que impacta la configuración región - país - sector = empresa bajo la forma de acuerdos como: bloques, asociaciones, alianzas, estratificación de mercados, fusiones, nuevos circuitos, redes, cadenas o clusters de empresas, cadenas productivas: proveedores-fabricantes-distribuidores, además , que el eslabón incrementa el valor agregado de la producción y también, bajo la forma de planes estratégicos para:
•1. Comprender las necesidades del mercado, diseñar e implementar las estrategias para satisfacer esas necesidades y la conquista de nuevos clientes.
•2. Para analizar las estrategias de la competencia, sus fortalezas y debilidades y poder anticiparlas para aprovechar los puntos débiles.
Aspectos que no pueden descuidarse, en donde las oportunidades para competir conllevan a tomar en cuenta la cultura de negocios, recursos humanos y tecnología (Grasso, 1997).
Realmente ante el comportamiento de los escenarios comerciales, ¿Qué esta haciendo, considerando la gerencia venezolana en pro de dar paso a acciones que le favorezcan su competitividad? ¿Cómo se ha preparado, o está preparándose para garantizar una buena competitividad ¿Ha dado paso a planes, acciones, innovaciones que garanticen a la empresa bajo su cargo competitividad? . Concretamente, ¿Qué significa competitividad para los gerentes venezolanos?
Considérese, que como tema contemporáneo, la competitividad ha sido muy discutido en la literatura y su uso se ha extendido en forma indiscriminada en los últimos años, siendo sometido a diversas interpretaciones, dependiendo del contexto en el cual se emplee. En esta discusión el énfasis ha estado mayormente en la estrategia empresarial, la estructura del mercado-sector, en el cual, la empresa esta inserta y la rivalidad entre empresas (Porter, 1990). Otro aspecto del énfasis, se centra en el papel del Estado como estimulador o perturbador de la competitividad de las pequeñas firmas. En el contexto específico de la pequeña empresa que debe competir con micro, pequeñas y grandes empresas, nacionales e internacionales en una economía perturbada por la acción del Estado; la respuesta a esta interrogante ha sido usualmente: políticas estatales que no impactan la naturaleza tan diversa de empresas pequeñas y medianas que operan en los países en vías de desarrollo.
Se comenta, que a pesar del efecto adverso de estas políticas, el mayor empuje para las organizaciones ha sido el impacto de la globalización económica que "abre un amplio campo de actuación para las pequeñas empresas tanto en los países desarrollados como en los países que están en vías de desarrollo porque las empresas globalizadas tratan de reducir sus inversiones y costos de operación, considerando la existencia de empresas pequeñas locales, capaces de suplir oportunamente con calidad mundial y a precios competitivos a nivel internacional, productos o servicios" (Rosales, 1996).
Por supuesto, la empresa que ha logrado insertarse exitosamente en el proceso globalizador ha tenido que prepararse para competir, desarrollando su capacidad innovadora, negociadora y capitalizando los avances tecnológicos que se estén produciendo en su ámbito específico de acción, ya que un nuevo modelo de competencia se ha venido consolidando en el entorno internacional "que incluye una serie de aspectos tales como: calidad de productos o servicios, calidad de entrega, servicios postventa, diversificación de productos, fortaleza de los canales de distribución y mercadeo, facilidades de financiamiento para los clientes, fabricación de productos no contaminantes" (Viana y Cervilla, 1996).
En los actuales escenarios debe prepararse el gerente innovador para competir, asociado a la pequeña empresa, pues es la gerencia factor clave, debido a que hace una manipulación estratégica de los recursos disponibles: tanto interno (tecnológicos, humanos y organizacionales) como externos o contextuales, para modificar su entorno a sus necesidades (Pérez, 1991) y obtener una mejora competitiva.
En el caso específico venezolano, significa aprovechar la oferta de tecnología existente, haciendo frente con desarrollo endógeno y productos diferenciados a las importaciones y exportaciones, convirtiendo esa oferta en posibilidades reales de negocios y de aplicación de conocimientos a solución de problemas.
A partir de estos planteamientos, pudiera inferirse que competitividad para la empresa venezolana es su capacidad para insertarse con éxito en el mercado global; bien por medio de exportaciones o, bien enfrentándose a las importaciones. Una empresa competitiva seria aquella "capaz de entrar en un circulo virtuoso: mejor desempeño induce al fortalecimiento de estrategias y capacidades, lo cual repercute en el mejor desempeño y así sucesivamente". (Viana y Cervilla, 1996).
En fin, destacan algunos estudiantes de la cátedra de problemática de la Administración venezolana de la escuela de Administración de faces, UC, es necesario advertir buenas estrategias de las empresas para posesionarse en el mercado y adelantarse a los competidores, como es la innovación y el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas. Así mismo, considerar la competitividad basada en un buen dominio tecnológico y gestión eficaz de ella, ya que bajo condiciones de una economía cada vez más globalizada la superioridad tecnológica incorporada en conocimientos, equipos, recurso humano y en la organización, aunado a su excelente manejo y aprovechamiento, es clave para lograr y sostener la competitividad.
Considérese además, que la estrategia de innovación como patrón de conducta de estas empresas, guía la acción y la toma de decisiones para innovar, modificar, reemplazar, crear o sustituir sus productos o procesos administrativos y productivos (West, 1992).
La gerencia venezolana debe definitivamente, dar paso a una nueva cultura organizacional consona a los requerimientos que el escenario nacional demanda, especialmente ante los efectos de una Revolución Bolivariana que las ha afectado significativamente en su operatividad. Debe preocuparse más por la capacitación, desarrollo, formación de su recurso humano y el uso adecuado de todos sus recursos que den paso a funciones, desempeño requeridos para garantizar productividad, fabricación de productos altamente competitivos.
Se debe estar muy claro que Venezuela es un país de grandes contrastes desde muchos puntos de vista: educativo, social y económico. Las brechas entre los grupos, personas y calidad de vida son notorias y se han ido ampliando durante los últimos años. El acceso a la educación es desigual, a pesar de los esfuerzos por masificarla. Son los gerentes y profesionales universitarios los que tienen mayores posibilidades de ampliar sus estudios (Granell y Parra, 1993).
Se requiere de un gerente visionario, innovador, comprometido ante la demanda de los nuevos retos y de desempeñar un rol gerencia, con un alto grado de liderazgo que garantice competitividad a la empresa bajo su responsabilidad.


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