Carlos A.  Mora V

Un mal pequeño es un gran bien.

Sorprende, como en pleno Siglo XXI, que tanto énfasis manifiesta el actual gobierno Revolucionario Bolivariano bajo la presidencia del teniente coronel Hugo Chávez Frías, quien le ha proporcionado  demasiado interés  a la necesidad de instaurar el tan ya difundido Socialismo del Siglo XXI, no se  le de el mismo interés a la preservación del medio ambiente en el país, en donde, muchas empresas, especialmente Pymes y otros sectores, han venido afectando el futuro del entorno  ambiental del país, que de no dársele la atención requerida, el deterioramiento, los males, pueden ser muy serios, especialmente para quienes vivimos en él.

Sabemos, que el impacto del hombre sobre la tierra durante el siglo XX, en cuanto a alteración y depredación de la naturaleza, supera ampliamente el impacto acumulado en toda la historia anterior. La población humana se ha cuadruplicado y su capacidad tecnológica se ha multiplicado por cien. De seguir el mismo ritmo de depredación, en el curso del siglo XXI enfrentaríamos una catástrofe ecológica, la extinción masiva de especies animales y vegetales, la desaparición de los bosques y la erosión y contaminación generalizadas.

En los países menos desarrollados, la depredación del medio ambiente, la deforestación y la erosión de los suelos son los problemas dominantes. La selva es talada para extender las tierras agrícolas, pero la fertilidad de esas tierras se agota después de pocas cosechas, por lo cual es preciso seguir talando.

A la depredación producto de la pobreza, se une la que causan las empresas que explotan recursos naturales, sobre todo las madereras y mineras, el resultado es la rápida desaparición de los bosques tropicales.

Venezuela enfrenta los mismos problemas que los países en proceso de industrialización como México, Brasil, Argentina.

La tala y la quema de nuestros bosques, herencia de la agricultura migratoria del conuquero indígena, habían venido causando graves daños desde hacía largo tiempo, un ejemplo de esto es el menguado caudal de algunos de nuestros ríos. La mayoría de nuestros bosques tiene suelos frágiles, arenosos y poco profundos que, desprovistos de su capa vegetal, pronto se convierten en un desierto. Su destrucción contribuye a una mayor sequía durante el verano y es causa de desastrosas inundaciones en épocas de lluvias.

Se sabe con certeza y así lo hemos manifestado en otros escritos, además de foros, seminarios al respecto, realizados por el programa de postgrado de la especialidad de gerencia de la calidad y productividad de Faces, Universidad de Carabobo, que el desarrollo industrial y urbanístico ha generado niveles de contaminación elevados en ríos y lagos. El Guaire y el Tuy, el Turbio y el Torbes, el lago de Valencia y el de Maracaibo, la costa cercana a Morón y a Puerto Cabello y el Litoral del Distrito Federal, han sido víctimas de la acción combinada de los efluentes industriales y los detritus de las ciudades vertidos en ellos. El uso de fertilizantes, pesticidas y biocidas en la agricultura comercial han generado elevados niveles de contaminación en los ríos de Portuguesa, Yaracuy y otras regiones.

Se ha insistido en señalar que la contaminación atmosférica alcanza ya niveles peligrosos en ciudades como Guanta y Maracaibo, debido a las emisiones industriales. En Caracas el nivel de plomo en el aire es el mayor del país y excede los límites permisibles.

Ya no se diga en Valencia,  en donde la contaminación del Lago de Valencia es muy seria, así como la contaminación en la ciudad del aire, que cada vez más afecta a la población con enfermedades respiratorias serias.

 Lo cierto, que ante esta realidad que no se puede ignorar, se observa  que las principales debilidades de las Pymes en cuanto su medio ambiente se basa en:

Ausencia definida de una cultura y responsabilidad ambiental de parte de la empresa. La gerencia encargada de las Pymes no han sopesado la relevancia e importancia de considerar el alcance, repercusiones de la responsabilidad ambiental tanto interna como externamente.

Son muy pocas las empresas que cuentan con una cultura ambiental y que realmente se han preocupado por evitar contaminación deterioramiento en el medio ambiente en donde operan

 A ello se agrega,  elaboración de productos poco compatibles con el medio ambiente, ya que se hace un mal uso tanto de la materia prima con la que se fabrican como la energía que se utiliza para procesarlos.

Los desechos tóxicos producidos durante su elaboración son vertidos al medio ambiente, aire, ríos y lagos muchas veces sin un adecuado tratamiento previo.

Por su puesto, también es determinante la falta de recursos económicos por parte de las Pymes para implementar los controles y los planes ambientales necesarios para disminuir la contaminación que estas empresas producen.

Justamente, esta es quizás las debilidades más importantes,  ya que con la actual situación que vive el país  y las empresas muchas de ellas no pueden disponer de los recursos para implementar este tipo de controles y normas que aseguren que sus productos y procesos no deterioran el medio ambiente.

Esta situación no puede seguir, se requiere de medidas correctivas, acciones, planes que eviten la contaminación ambiental. En donde el mismo estado tiene que hacer valer sin favoritismo el alcance, responsabilidades que se tienen señaladas en la Ley penal del ambiente y su reglamento.

 Le corresponde a la gerencia dar paso a acciones, estrategias que conlleven a esas debilidades a transformarse en fortalezas, ello se logra en la medida, que  las Pymes, conserven y gestionen los recursos para el desarrollo, luchen contra la deforestación, desertificación y la sequía del medio ambiente que las rodea, fomenten la agricultura, conserven la diversidad biológica, conserven la calidad del agua dulce y tengan un correcto manejo de los desechos tóxicos y radioactivos.

También se debe dar paso de una vez por toda a que se manifieste la cultura ambiental, que se de la responsabilidad social que resguardé al entorno, a las personas, fomentar la cultura del reciclaje, convertir desechos en materias útiles. De esta forma se disminuye tanto la contaminación como el consumo de materias primas ya que parte de estos desechos se utilizan de nuevo en los procesos productivos.

Las empresas deben diseñar productos y procesos productivos que sean ambientalmente apropiados desde su concepción misma. La premisa es optimizar el desempeño ambiental de la industria lo que trae como consecuencia la optimización de su desempeño económico. Este enfoque se denomina ecoeficiencia y promueve la innovación para adecuar los sistemas productivos a las necesidades del mercado y del ambiente.

Se trata de producir más con menos, consumir menos energía, materias primas y reducir los desechos. De esta manera se reducen los costos de producción a la vez que se reduce el impacto ambiental de la actividad industrial.

Concretamente el estado debe intervenir con más rigor y compromiso en pro del aseguramiento del ambiente, hacer que la Ley penal del Ambiente se cumpla, prestarle todo tipo de ayuda a las empresas que les permita garantizar que su operatividad no será contaminante. Se necesita de una gerencia con más visión y compromiso en el aseguramiento del entorno ambiental.

Apuntes cátedra Tópicos gerenciales, Postgrado Calidad y productividad. Faces. UC. Carlos MoraV.2001