Carlos Mora Vanegas
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello.
INTRODUCCION
En el caso de las empresas, nos encontramos con muchos jefes y poco líderes, aspecto que puede transformarse, si realmente esos jefes se quieren convertir en líderes, más, cuando dentro de la estructura formal, no nos sorprende, que informalmente en los grupos de trabajo, se dan líderes informales que han aflorado y que desempeñan un rol determinante en el comportamiento del grupo, hasta el extremo que su influencia puede representar aspectos positivos y negativos, muchas veces, inciden más allá del liderazgo formal, provocando situaciones que se generan en conflictos, alterando significativamente la productividad, el clima organizacional de la empresa.
Cómo aprovechar a esos líderes informales, como influenciar en ellos para que su rol sea significativo en la operatividad y logros de la empresa. Cómo también, hacer que los jefes vayan desarrollando sus habilidades, destrezas, despertando su liderazgo, haciendo que este aflore y los convierta en verdadero líderes formales transformadores.
Este es justamente el interés de este artículo, adentrarnos en la importancia de que los jefes se transformen en líderes.
GENERALIDADES Y CONSIDERACIONES BASICAS
Alrededor del tema nos aporta en un escrito la Escuela de Educación Mental, señalándonos, que todos deberíamos saber que hay una gran diferencia entre Jefe y Líder.
Hay una gran diferencia entre poder, autoridad y liderazgo. El liderazgo de las personas en un grupo no tiene que ver con la posición jerárquica que esas personas puedan tener dentro del grupo, podemos ser el jefe de un grupo, y no ser su líder, y, al contrario, podemos ser el líder del grupo, sin ser el jefe.
Con el poder y la autoridad dominamos voluntades en base al poder delegado por la organización, con el liderazgo, que no es delegado sino natural, tenemos la capacidad de poder y lo utilizamos para influir positivamente en las personas, es como una autoridad delegada por el mismo grupo. El Líder inspira confianza y le entrega poder a su gente, los entusiasma y eso fortalece al grupo.
Si temes a tu superior, claramente es tu Jefe. Si lo amas, no hay dudas que es tu Líder.
Además de ésta capacidad innata para gestionar equipos sin autoridad delegada por la organización, sino por el grupo, el Líder se caracteriza por su facilidad de comunicar y por su visión de futuro. El líder es una persona convincente que mira a largo plazo, que marca objetivos ambiciosos para la organización y que consigue ilusionar a su equipo en la búsqueda de los mismos. El líder anticipa los cambios, se adelanta a los competidores, busca de donde sacar provecho innovadoramente.
El liderazgo está en crisis! El liderazgo es una condición necesaria, y fundamental, para tener éxito en el mundo de hoy en día y, como muchos otros valores, está en crisis, por muchos y variados motivos y es vital para la supervivencia de cualquier organización de negocios. Esto representa una clara oportunidad para quienes quieran asumir el cambio necesario y generar la gran diferencia que hace la diferencia.
Algunas personas poseen estas cualidades de Líder de forma innata, la llevan en la sangre y son líderes indiscutidos, de los cuales hemos conocido muchos en nuestros mercados, aunque también se pueden adquirir cualidades de Líder, a través de la planificación y del aprendizaje, y luego, del aprovechamiento de la experiencia. Es el momento de capitalizar esto y construir un nuevo paradigma de conducción y liderazgo.
Definitivamente, se hace referencia a un aspecto muy importante que no se puede eludir, como es lo que representa el poder, la autoridad, Cuando se nos contrata para desempeñar un cargo en donde nuestro rol es de jefe y tenemos bajo nuestra responsabilidad el manejar un grupo de trabajo, estamos revestido de poder, de autoridad que nos permite que los subordinados cumplan con sus funciones, que nos obedezcan, que actúen bajo nuestro control, muchas veces, estos lo hacen con temor, miedo, represalias, en donde la figura del liderazgo jamás lo hace bajo esa visión.
Los subordinados nos obedecen porque tenemos poder, autoridad, no por influencia, carisma, por las habilidades que un líder manifiesta en su gestión.
Ideal que ese poder, autoridad, se transforme en confianza, carisma, influencia y actúe en los individuos de tal forma que la figura del liderazgo aflore.
CONCLUSION
En la medida que el jefe no utilice su poder, autoridad en forma que no sea capaz de persuadir, generar, confianza, colaboración, pertenencia, jamás el rol del liderazgo aflorara. De ahí, la importancia de dar paso a todas esas características, habilidades, destrezas que todo líder carismático, participativo tiene y lograr una verdadera integración con el grupo. Desde luego, uno debe autoevaluarse, conocer en donde están nuestras debilidades a la hora de interrelacionarnos, de sabe manejar la autoridad e influenciar positivamente en el grupo. Simplemente hay que proponerselo y dar paso a ese liderazgo que esta en nosotros, simplemente no lo descuide.


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