Carlos Mora V.
El liderazgo es como la belleza: difícil de definir pero fácil de reconocer si uno lo ve" Bennis
El liderazgo es uno de los fenómenos más observados y menos comprendidos de la tierra" Burns
Todo líder por su propia característica debe garantizar en sus acciones proactividad además de ser ético, capaz de dar paso a resultados que señalan el por que de su liderazgo.
Es conveniente que este, no contamine su autenticidad, que sea generador de nuevas ideas, de paso a resultados positivos, producto de su desempeño, sinceridad, honestidad, leal a sus promesas, fiel a su grupo y sobre todo generador de cambios, transformaciones que favorezcan a sus seguidores.
Se ha criticado muchísimo la ausencia de honestidad en algunos lideres que han lo han aprovechado, y otros ha dejado mucho que decir su ética.
Los buenos líderes deben además de ser carismáticos, creativos, innovadores, generadores de un nuevo paradigma que sea diferente a quienes lograron su gloria con sus acciones. Debe ser proactivo, siempre generador de cambios, transformador que mantenga motivados a sus seguidores, avalando su ética. Valores, aspecto este ultimo que ha dejado mucho que decir, especialmente en el liderazgo político.
Considerando la importancia del tema hemos tomado muy en cuenta lo que nos lega la Escuela de Educación Mental, al respecto nos aporta sobre el tema, que se considere, que a partir de los años 1980s se da un punto de inflexión en los estudios de liderazgo. Si tuviéramos que dar una razón de esto señalaríamos que se encuentra en un cambio paralelo en la consideración de las personas dentro de las organizaciones. Y esto, ¿por qué? Por un lado se empieza a tener en cuenta la dignidad de las personas. Y por otro, se empieza a percibir la mayor cualificación y preparación de la fuerza laboral. Los trabajadores cada vez están más preparados, más formados.
Esto significa que se cae en la cuenta de que a las personas no se les puede manipular, engañar, obligar,... o, al menos, no permanentemente. Empieza a ser importante el dotar de sentido el trabajo y el dar ejemplo. No vale el ‘Haz lo que digo pero no lo que hago'. Las personas empiezan a ser muy sensibles hacia las incongruencias y las injusticias.
Y todo esto hace que empiecen a perder fuerza los paradigmas mencionados en el apartado anterior y empiezan a surgir otros nuevos. Entre éstos, sobre todo, destacaríamos dos:
Por un lado el que intenta distinguir entre las figuras de líder y manager, y trata de ver si son figuras que se pueden dar en una misma persona o no. Por otro lado, el que contrapone el liderazgo transaccional al transformador.
No cabe la menor duda, que muchos lideres han dejado que decir en su actuación, se descubre en la medida que van desempeñando sus funciones su estilo, comportamiento, conducta y aun su ética, que ha dejado mucho que decir, aspecto que no solamente se observa en las empresas, sino en la misma política. Generan resultados que no era lo que esperaban sus seguidores, que dan paso a conflictos frustraciones, quejas.
Este tipo de liderazgo ha dudo mucho que comentar, tornandose odiados, criticados, con muchos opositores, que se le oponen afectando seriamente a quienes le depositaron su confianza.
Comenta la Escuela de Educación Mental, que se tome en cuenta, si el líder debe ser ético o no, para ello indican es importante presentar la tesis de Zaleznik (1991). Veamos cuáles son los tres rasgos del liderazgo que reclama como necesario para las empresas:
Sustancia del liderazgo e imaginación. La sustancia del negocio es el negocio y para eso hace falta talentos concretos. El liderazgo versa sobre lo que hay que hacer. No basta sólo con los roles sociales o las relaciones humanas, hace falta una tarea útil que realizar. No se trata sólo de tener ‘don de gentes'. Imaginación es la capacidad de advertir y aprovechar las oportunidades. La imaginación puede ser industrial, financiera o comercial.
Influencia personal. La ‘mística del management' es la negación de la influencia personal. Hay muchas formas de influencia: entre iguales, entre distintos,... El líder suscita emociones positivas, tiene capacidad de influir sobre las creencias y los comportamientos de sus seguidores. Se dice de él que tiene carisma. El carisma es ambivalente. Puede crear dependencia, pero cuando se pone al servicio de una buena finalidad es positivo. La influencia personal es liderazgo, no cuando sirve sin más para aumentar el ego del líder disminuyendo el de sus seguidores, pero sí cuando promueve el crecimiento de los seguidores y la prosperidad de la empresa.
Dimensión moral. Para evitar los peligros de la manipulación acude a la dimensión ética del liderazgo. Hoy se habla mucho de ética, en parte debido al aumento de fraudes y corrupciones. Se está extendiendo la tendencia de la alta dirección a negar sistemáticamente su responsabilidad. La culpa siempre está en escalones inferiores. Esta denegación de responsabilidad vicia la noción misma de liderazgo.
Definitivamente agrega la Escuela Educación Mental, que para Zaleznik (1991) el líder necesariamente tiene que ser ético. Después de señalar que en las organizaciones ha habido un olvido por lo humano reclama un nuevo liderazgo, un liderazgo con tres pilares fundamentales: la competencia (el saber lo que se hace), la influencia personal puesta al servicio de las personas y de la organización, y la dimensión moral. Si nos fijamos en el segundo y el tercer pilar claramente están aludiendo a que al componente ético del liderazgo. No basta con que el líder conozca el negocio, con que sea bueno en el campo en que trabaja, debe ser ético.
Muy interesante también lo que se comenta, que se considere el hecho de que los nuevos paradigmas reclaman un liderazgo ético, si se le pregunta a los colaboradores también coinciden en la dimensión ética como aspecto fundamental del liderazgo. Cuando se les pregunta a los colaboradores qué piden a un líder, sobre todo resaltan la honradez (fue la cualidad más destacada y con mucha diferencia sobre las otras). Si nos fijamos en las otras tres características podemos ver similitud con los otros dos rasgos que señala Zaleznik (1991) además del liderazgo moral. Los colaboradores quieren un líder con visión de futuro y que les inspire, que sepa a dónde va y les anime a ir en esa dirección. Zaleznik (1991) nos hablaba de la influencia personal encaminada a hacer crecer a las personas y a la organización. Un líder con una visión de futuro que sabe transmitirla y hacerles partícipes a sus colaboradores de la misma posee una gran influencia personal. Además, no trata de llevar a sus colaboradores hacia donde quiere sino que se pone al servicio de una visión que integra a los trabajadores y que busca una organización mejor. Los colaboradores piden competencia, Zaleznik (1991) mencionaba el liderazgo sustantivo, que viene a ser lo mismo
* Fuente: Escuela de educación Mental


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