Carlos Mora V

 El hombre no será sabio hasta que resuelva toda clase de conflictos con las armas de la mente y no con las físicas. Werner Braun

Generalidades y alcance

Lo ideal para toda empresa es evitar que los conflictos surjan y conlleven a repercusiones significativas que den paso a un clima organizacional que afecte el comportamiento organizacional adecuado, en donde el desempeño, productividad, resultados sea favorables para todos.

 Muchas pueden ser las causas que den paso a que el conflicto se de en toda empresa, desde factores internos que involucre, políticas, normas objetivos de la empresas, como funciones establecidas, liderazgo, motivación , comunicación, participación, gestión administrativa, de procesos, ergonomía, sueldos y salarios,  entre otros; así como pueden ser originados por la incidencia de variables circundantes externas como las que el estado puede originar con sus programas, normativas, leyes, acciones que inciden en el comportamiento , operatividad de la empresa, como la inseguridad económica, política, social, por señalar algunas ,

 Lo cierto, que cualesquiera sea la causa que se origine,  ello incide en la empresa y en donde la gerencia,  debe estar atenta a evitar que conlleven a  dar paso a situaciones que realmente afecten a la organización.

Desde luego, en toda organización el conflicto es inevitable e incide significativamente en el comportamiento organizacional y, según la forma como se manipule, los resultados pueden ser desastroso, el caos o bien conducir a la organización a su eficiencia. Es por eso la relevancia de que la supervisión, el jefe entre otros, logren que la administración del conflicto constituya una parte fundamental del trabajo y de su verdadero estilo de liderazgo. En cuanto a la naturaleza y sus causas existen muchísimas aportaciones de acuerdo a los investigadores. Así algunos concluyen señalando que para definir la naturaleza del conflicto es preciso alcanzar los propios objetivos, aunque a veces puede ser muy difícil, debido a que nuestros objetivos suelen ir más allá del problema que se manifiesta en un momento dado.

 En el caso de las empresas  venezolanas, especialmente las pymes, es un hecho cierto la constante manifestación, surgimiento de los conflictos que ha perjudicado a muchas de ellas, en su operatividad, participación, productividad, supervivencia, requiriéndose de acciones que eviten daños mayores y que afecten significativamente la  operatividad empresarial en pro del país.

Dentro de nuestras investigaciones, acercamiento a algunas empresas en pro de determinar los más acentuados conflictos, hemos percibido que muchos de ellos no han sido afrontados con estrategias, herramientas,  programas, acciones que contrarreste los efectos negativos que de ellos se derivan,  en donde las principales causas se determinan en ausencia de conocimientos, prevención de la gerencia que no los sabe afrontar por inexperiencia, temor, seguridad en sus acciones. Agregándose la ausencia de un liderazgo proactivo, dinámico, previsor  ante las apariciones de retos, cambios que obligan a ser afrontados para evitar que surjan conflictos que afecten la operatividad  productiva que se espera de la empresa.

 Se agrega a ello, el descuido de la gerencia de capacitar, desarrollar, preparar adecuadamente a su recurso, ante la aparición de  nuevos retos, cambios que requieren de nuevas acciones, estrategias que contrarresten los efectos negativos que pueden surgir.

No se debe olvidar, que los conflictos pueden producir diversos tipos de efectos, unos pueden ser negativos y otros positivos relacionados con el rendimiento de la organización, por supuesto dependiendo de qué tipo de conflicto se ha producido y cómo ha sido enfrentado. Existe una forma de conflicto que se puede considerar muy positivo para la organización, en el cual se discuten y se presentan ideas para mejorar proceso en una organización, o para alcanzar los objetivos de un determinado proyecto.
Este tipo de conflictos es el que llamamos funcional. Por otro lado, podemos comentar y especialmente se ha observado en las organizaciones de la zona norte de nuestro país, que cuando la cantidad de conflictos funcionales es mínima, realmente hace que el rendimiento del equipo de trabajo y el de la organización sea deficiente e inclusive hasta negativo.

Tal como lo señalamos en otra oportunidad, esto nos indica por un lado, que las personas realmente no están trabajando o en todo caso no están desarrollando un verdadero trabajo en equipo. Se observó que en la vida cotidiana, realmente se esfuerzan y trabajan duro, pero lo que pasa es que sus esfuerzos caen en saco roto, se pierden por el hecho de no poder concretarse por diversos factores, la mayoría de los cuales es por la falta de enriquecimiento de las ideas, por la no implementación de la misma, por la falta de apoyo de sus compañeros, por la falta de liderazgo efectivo dentro del equipo e inclusive por el desconocimiento de su jefe inmediato de las propuestas pensadas pero no informadas claramente, que impiden su implementación por los confuso que pueden ser, y por la falta de identificación con los objetivos del equipo y de la organización. Por otro lado, si la cantidad de conflictos es excesivamente elevada, se ha observado que tiende a cundir el caos y el desorden, se pierden dentro de sus propios debates, se desorientan y se alejan de los objetivos para los que se formó el equipo de trabajo, además de olvidarse usualmente de los objetivos organizacionales. Esta situación puede poner en peligro la sostenibilidad de la organización.

Desde luego, , que hay que evitar que se manifieste el conflicto organizacional y se atente en la operatividad, funcionalidad de la empresa, su clima organizacional ,  la gerencia debe estar atenta a como se manifiesta  el clima organizacional , hacer uso de la negociación, herramienta que muy pocos gerentes pueden dominar, para ello, hay que considerar que cada uno de los integrantes del equipo de trabajo tiene que estar preparado, haber desarrollados esas habilidades y lo más importante de esto, es tener esa actitud de servicio a los demás, de tal manera que se enfrente este proceso sabiendo que la persona con la que estamos negociando también tiene que ganar, con el fin poder darle la sostenibilidad que se requiere en el tiempo.

Concretamente, la gerencia,  debe afrontar los conflictos que en el presente se están dando y se emprenda las transformaciones necesarias para garantizar el restablecimiento de un comportamiento organizacional, acorde a la dinámica, no solo de las exigencias del actual escenario nacional, sino del internacional.